Cuando el Cuerpo pide suavidad

Hay etapas en la vida en las que dejamos de necesitar más exigencia, más productividad o más perfección.

Lo que necesitamos es suavidad.

Suavidad en la forma de hablarnos.
Suavidad en la forma de cuidarnos.
Suavidad en la forma de escuchar lo que el cuerpo intenta decirnos.

A veces el cansancio no aparece porque seamos débiles.

A veces aparece porque hemos sido fuertes durante demasiado tiempo.

Y llega un momento en el que el cuerpo deja de susurrar para empezar a pedir atención.

Lo hace a través del agotamiento.
De la sensibilidad.
De la necesidad de descansar.
De las emociones que ya no quieren seguir guardadas.

Vivimos en una sociedad que aplaude el hacer constante, pero pocas veces se nos enseña el valor de detenernos.

Sin embargo, muchas veces es en la pausa donde comienza la verdadera transformación.

Quizás hoy no necesites hacer más.

Quizás necesites una taza caliente entre las manos.

Un aroma que te acompañe.

Cinco minutos de silencio.

Una respiración profunda.

Un pequeño ritual que te recuerde que también mereces recibir el cuidado que siempre ofreces a los demás.

Porque el autocuidado no es un premio.

Es una necesidad.

Y escuchar tu cuerpo no es rendirse.

Es volver a casa.

✨ Hoy pregúntate:

¿Qué necesita mi cuerpo para sentirse sostenido?

Tal vez la respuesta sea más sencilla de lo que imaginas. 🤍

— Hanaë

Rituales para volver a ti. ✨🤍



Publicación más antigua


Dejar un comentario

Por favor tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados